2020 ¡Un despropósito tras otro!
Crónica del pulso vecinal en el Camping Villas Caravaning: cuando la opacidad de la administración choca con la realidad del abandono y el veto informativo de los medios.
Crónica del pulso vecinal en el Camping Villas Caravaning: cuando la opacidad de la administración choca con la realidad del abandono y el veto informativo de los medios.
Crónica de un derecho a réplica silenciado: cuando la opacidad periodística blinda la gestión del Camping Caravaning
La tensión estival en el Camping Villas Caravaning La Manga alcanzó cotas insólitas durante el mes de agosto de 2020. Tras la cuarta concentración de protesta de los propietarios frente a la deriva de la gestión, la Asociación de Vecinos (A.VV.) comprobó cómo el relato informativo comenzaba a torcerse en los medios digitales regionales, encontrando un muro infranqueable en su legítimo derecho a la réplica.
El pasado 19 de agosto, el diario digital Murciaplaza.com se hizo eco de las movilizaciones vecinales tras solicitar material gráfico a la asociación. Aunque el periodista Diego Sánchez atendió inicialmente la petición de sustituir una fotografía de archivo —evitando así confusiones sobre las medidas de seguridad sanitaria durante la protesta—, al día siguiente publicó una entrevista a María del Mar Martínez que dinamitaba el rigor informativo.
La pieza periodística, titulada bajo la premisa de que el camping luchaba contra la "mala fama" de la que le acusaban "algunos vecinos", omitía la representatividad real de los más de 500 asociados y otorgaba voz sin contraste a una directiva alineada con los intereses de la empresa administradora y de una multinacional extranjera.
Ante la avalancha de inexactitudes, descalificaciones directas hacia la presidencia de la asociación y cifras infundadas sobre la masa social, la junta directiva redactó un escrito de réplica y reparación riguroso. Sin embargo, las respuestas institucionales reflejaron una calculada evasiva:
El redactor Diego Sánchez: "En volver de vacaciones hablamos".
La gerente adjunta, Noelia Guilló: "Enviadme el escrito de réplica y un número de teléfono para responderos".
El silencio posterior evidenció la negativa de la cabecera a ofrecer el mismo altavoz a los afectados, obligando a la asociación a canalizar su defensa a través de su propio espacio web.
El documento de réplica enviado al medio —y silenciado por este— desmonta punto por punto las declaraciones vertidas en la entrevista:
Salubridad y mantenimiento: Mientras la entrevistada defendía un estado óptimo de limpieza y seguridad, la realidad documental aportada por la asociación reflejaba parcelas abandonadas, proliferación de roedores por nulo control de plagas y una deficiente gestión en la poda de palmeras que dejó graves secuelas tras la borrasca Gloria.
Seguridad sanitaria: Las movilizaciones vecinales cumplieron estrictamente con la normativa y las autorizaciones de la Delegación del Gobierno, contrastando frontalmente con la permisividad de eventos y fiestas organizadas dentro del recinto donde las distancias y los protocolos brillaban por su ausencia.
Judicialización y finanzas: Se desmintió categóricamente la pérdida de ningún juicio contra la administradora —recordando que existen condenas previas hacia la entidad— y se denunció el persistente descontrol económico, ejemplificado en desvíos presupuestarios no giustificados de hasta 180.000 euros sufragados mediante derramas obligatorias.
La usurpación de representación: El comunicado puso de relieve que la interlocutora, María del Mar Martínez (presidenta a su vez de la Mesa de Turismo de la Región de Murcia), carece de acreditación notarial como presidenta de la comunidad de propietarios según la última asamblea, utilizando descalificaciones personales ("Juan y su banda") para devaluar a una organización democrática que aglutina a la inmensa mayoría de los parcelistas frente al rodillo de la empresa.
Este episodio pone de manifiesto la pinza existente entre ciertos intereses empresariales y la complacencia mediática, negando la voz a los verdaderos propietarios del complejo. Lejos de silenciar a la comunidad, el veto informativo refuerza la convicción de una asociación que seguirá exigiendo transparencia, limpieza y dignidad en La Manga.
Fotos propias y extraidas de campañas publicitarias de la multinacional explotadora del negocio del camping, asi como de colaboradores amigos.