2022 ...Otra asociación ¿para qué?
Acontecimientos observados entre agosto y diciembre de 2022
Acontecimientos observados entre agosto y diciembre de 2022
Asistimos a un escenario tan inusual como desconcertante dentro de la vida comunitaria de nuestro camping. Quienes llevamos años aquí recordamos que, con sus virtudes y sus discrepancias, las asambleas y el día a día siempre habían transitado por cauces de cierto entendimiento y respeto mutuo. Sin embargo, a partir de la Asamblea General de agosto de 2022, algo empezó a romperse de forma orquestada.
Aparecieron en escena dinámicas que nunca antes habíamos presenciado: interrupciones agresivas, acusaciones infundadas y una actitud deliberada por parte de algunos miembros recientes orientada, más que a construir, a intentar reventar la propia dinámica asociativa.
La perplejidad fue en aumento cuando comprobamos que este ambiente enrarecido no era un hecho aislado. De forma paralela, y en una secuencia de hechos difíciles de clasificar como mera coincidencia, comenzamos a sufrir un claro y paulatino abandono de los servicios comunes por parte de la Administradora:
Deficiencias notables en la limpieza de las calles y contenedores.
La progresiva desaparición o desatención del servicio interno de transporte (gua-gua).
Una preocupante dejadez en el mantenimiento básico e infraestructuras del recinto.
Y justo ahí, en medio de esa vulnerabilidad y con el descontento vecinal a flor de piel por la gestión del camping, surgió la sorpresa: la maniobra de crear una segunda asociación.
El nacimiento de esta nueva agrupación no vino acompañado de un proyecto transparente o de sumar fuerzas con la que ya existía. Llegó envuelto en una campaña de bulos, descalificaciones directas e insultos hacia la representación de los vecinos, sembrando dudas sobre la gestión y haciendo circular narrativas que solo servían para dividir a la comunidad.
Cabe preguntarse si nos encontramos ante una simple iniciativa vecinal o ante una jugada maestra planificada. Dividir la fuerza representativa justo cuando era más necesario mantener un frente unido y firme frente a la Administradora y a Capfun plantea serias dudas sobre a quién favorece realmente este desconcierto.
A una gestión cuestionada le resulta infinitamente más ventajoso negociar con una comunidad fragmentada y sumida en el conflicto interno que enfrentarse a una oposición sólida y cohesionada.
Queda este apunte registrado en la bitácora como testimonio de la perplejidad de estos meses: la irrupción de malas formas, la desinformación como herramienta y la incómoda sospecha de que la creación de esa otra asociación respondió, desde su origen, a una consigna diseñada para neutralizar la fuerza colectiva que siempre nos había protegido.